Efecto Streisand

Efecto Streisand

Toma su nombre precisamente de Barbra Streisand, cuando, en 2003, denunció a un fotógrafo que estaba haciendo un estudio sobre la erosión de la costa de California, porque, al hacer las fotos, aparecía su casa. Quería ocultarlo, y lo que consiguió fue que se hiciese noticia y que todo el mundo viese las fotos. Unas fotos que, de no ser por la demanda judicial, no hubiese visto casi nadie.

Desde entonces, hay más casos. Los más conocidos son los del terrorismo islámico. Hacer un chiste sobre Mahoma en una revista de poca tirada, que se entere la Yihad, que intente silenciarlo, y conseguir una repercusión mundial. Ocurrió hace unos años con una viñeta sobre el profeta en un periódico danés, sobre el que líderes musulmanes exigieron acciones, consiguiendo que se viralizara. El más reciente es el atentado a la revista francesa Charlie Hebdo, cuya tirada era de 300.000 ejemplares, y que tras los asesinatos sacaron una tirada especial de 5.000.000 para vender por todo el mundo.

En España también hay casos. Un portal de ocio tenía entre sus archivos una parodia de la canción del grupo musical Ketchup, titulado Aserejé, cuya letra había sido modificada para hablar de los vertidos del Prestige. En principio, el vídeo sólo se podía ver en dicha web, pero tras los intentos de la SGAE de censurarlo, finalmente fue emitido en varios programas de televisión. También son conocidos los secuestros a las portadas de la revista satírica El Jueves. Por ejemplo, para intentar ocultar una viñeta en la que aparecía el por entonces aún príncipe Felipe practicando sexo con su esposa Letizia. Se difundió en las redes sociales y acabaron viéndola incluso los no lectores de la revista.

Todos estos ejemplos, y otros muchos, suceden sin esperarlo. Sin embargo, ¿se pueden hacer campañas que provoquen estos efectos? Sí. Por ejemplo, programas de televisión, de radio, o revistas, cuya línea o tono sea el de poner el dedo en la llaga, buscarán en sus víctimas reacciones que viralicen la acción, haciéndoles publicidad gratuita.

También existen, en las redes sociales, unas personas, denominadas Trolls, cuyas acciones están destinadas a encender los ánimos, en busca de notoriedad, en detrimento de los afectados.

En Garzapp ofrecemos asesoramiento para gestionar crisis de este tipo, y minimizar el impacto negativo que suponen estas acciones.